ROPA DE TEMPORADA?

Ropa de Temporada.

Estoy en pleno proceso de diseño de nuevas prendas de ropa ecológica para la temporada primavera-verano que se acerca. Buscando telas ecológicas, diseñando patrones, pensando en combinaciones imposibles mientras doy la teta por la noche… Algunas prendas ya están saliendo del horno, mientras que otras son meros esbozos en un papel perdido por el taller.

Y en todo este proceso, en el que veo inmersa a tanta gente del mundo de la moda, y de la moda sostenible. Me entran muchas dudas.

¿Crear para qué?

A mi me encanta crear, me divierte, me gusta, saca mi lado más creativo. Y eso me gusta también. Pero ¿a costa de qué? Veo con vértigo como las grandes marcas cambian de temporada casi nada más empezar la anterior. Las prendas ya están desafasadas en menos que canta un gallo. Y hay que deshacerse de lo anterior, con rebajas, outlets y promociones varias, para dar cabida a lo nuevo, porque lo anterior, ya pasó, ya es viejo ¡¡¡¡pero si sólo tiene un mes o dos!!!!

Cuando me planteo mi lugar en este “mundo”, con mi pequeño y humilde proyecto, que me hace crecer, me hace redescubirme, reinventarme y ¿porque no? quererme un poco más; veo que no quiero eso. No quiero que de una temporada a otra la ropa ya no valga, y tener que vender todo muy rebajado para corriendo diseñar ropa actualizada y de moda. ¡Qué estres! Por favor.

Crear desde el disfrute

Yo quiero disfrutar creando nuevas prendas. Pensando en las criaturas que las llevarán, que disfrutaránde horas de juego con ellas. Pienso en mis criaturas, en cómo se sentirían con estas prendas, incluso les consulto. Y para mi es un proceso lento, y muchas veces no llego a tiempo, porque el resto ya lleva un mes y medio con la ropa en el escaparate…

Quizá sea mi montento, pero no quiero correr. Quiero disfrutar. Quiero coser cada prenda con cariño y mimo.

Frente al capitalismo

No quiero estar todo el rato pendiente de ir a la carrera para llegar a … ¿a dónde?.

No quiero diseñar prendas y coser ropa que dentro de un año ya está desfasada. Quiero dejar que la creatividad, esa necesidad de crear que me sale de dentro, de desarrollarme, prime sobre la necesidad impuesta desde fuera, desde el mercado. No, mercado, no vas a decirme cuando mis prendas ya no son aptas. No vas a decidir cómo coso.

Esto es una declaración de principios, la que me sale ahora. No quiero correr, tirar prendas y seguir en esta espiral de consumismo que nos aplasta. Podemos llevar la misma ropa varias temporadas. Nuestrxs hijxs también. La ropa no tiene porque ser un objeto de consumo perecedero. DIsfrutemosla, cuidemosla hasta que nos quede pequeña, que haya vivido tantas horas de juego y diversión. Compremos lo que necesitemos, algo que realmente nos deleite a los sentidos. Compremos ropa de calidad, de buenas materias primas, que no apoye la explotación de mujeres y niñas en otros paises. Apostemos por otra forma de consumo.